¿Una crisis de la estética musical?
Ver/ Abrir
Nivel Educativo:
Tipo Documental:
Artículo de revistaEstadísticas:
Ver Estadísticas de usoMetadatos:
Mostrar el registro completo del ítemAutor:
Fecha:
1972Publicado en:
Revista de educación. 1972, n. extraordinario 219-220 ; p. 27-33Resumen:
Reflexión acerca de la calidad estética de la música de la década de los setenta. El interrogante no es solo si es un hecho la crisis de la estética musical, sino si tan siquiera es lícito plantearse tal interrogante. Quien tiene en sus manos la creación musical, una elite de escogidos, es el único capaz de bucear en las líneas de fuerza que engloban las manifestaciones musicales. A la vista de la aceleración del proceso de cambio, el análisis, efectuado por alguien no creador, llegaría siempre tarde, o sería siempre inútil como guía para el presente. La velocidad de creación hoy se está acelerando progresivamente, haciendo que la reflexión sobre la estética musical sea particularmente ardua, por no decir imposible, si lo que pretendemos es establecer una estética en el mismo sentido que tuvo el pasado. Por ello se plantea que tal vez deban establecerse otras posibilidades. En cuanto a valorar una creación pro su novedad, se señala que no son tanto las ideas nuevas como las ideas vivas lo que importa. Se concluye con tres proposiciones de Velimir Jlebnikov, escritas entre 1914 y 1922. La primera es qué vale más: ¿un lenguaje universal, o una universal carnicería?; la segunda: que el porvenir se aleja de la pereza; y la tercera que hagamos el cambio de los géneros de trabajo por medio de los latidos del corazón.
Reflexión acerca de la calidad estética de la música de la década de los setenta. El interrogante no es solo si es un hecho la crisis de la estética musical, sino si tan siquiera es lícito plantearse tal interrogante. Quien tiene en sus manos la creación musical, una elite de escogidos, es el único capaz de bucear en las líneas de fuerza que engloban las manifestaciones musicales. A la vista de la aceleración del proceso de cambio, el análisis, efectuado por alguien no creador, llegaría siempre tarde, o sería siempre inútil como guía para el presente. La velocidad de creación hoy se está acelerando progresivamente, haciendo que la reflexión sobre la estética musical sea particularmente ardua, por no decir imposible, si lo que pretendemos es establecer una estética en el mismo sentido que tuvo el pasado. Por ello se plantea que tal vez deban establecerse otras posibilidades. En cuanto a valorar una creación pro su novedad, se señala que no son tanto las ideas nuevas como las ideas vivas lo que importa. Se concluye con tres proposiciones de Velimir Jlebnikov, escritas entre 1914 y 1922. La primera es qué vale más: ¿un lenguaje universal, o una universal carnicería?; la segunda: que el porvenir se aleja de la pereza; y la tercera que hagamos el cambio de los géneros de trabajo por medio de los latidos del corazón.
Leer menos