@article{11162/262650, year = {2020}, url = {https://hdl.handle.net/11162/262650}, abstract = {Se analiza cómo la escuela siempre ha olvidado el cuerpo y se ha orientado a educar la mente y se ha descuidado la idea de que el alumno es un cuerpo que piensa, aprende, se emociona y se relaciona con la globalidad de su ser. Por ello, se aboga por la implantación del concepto de escuela constructivista y el pensamiento de la psicología positiva, que hacen del alumno el verdadero protagonista y agente del proceso de aprendizaje, donde la psicomotricidad tiene mucho que aportar. Porque a través de la psicomotricidad, se aprende a convivir, a relacionarse con los compañeros, a establecer reglas y respetarlas. También permite aprender a manejar distintos materiales y objetos para construir artefactos, así como a usar las vivencias anteriores para proyectar las acciones futuras. Incluso, cuando los niños reinventan el espacio en la sala de psicomotricidad, se experimentan a sí mismos como si se tratara de un test proyectivo observando que sus recursos y sus oportunidades actúan globalmente, se reconocen y construyen su identidad.}, booktitle = {Cuadernos de pedagogía. 2020, n. 514, noviembre ; p. 38-47}, keywords = {psicomotricidad}, keywords = {cuerpo humano}, keywords = {cerebro}, keywords = {identidad}, title = {El cuerpo y la mente en la escuela}, author = {Hernández Fernández, Ángel}, }