@article{11162/22812, year = {2007}, url = {http://hdl.handle.net/11162/22812}, abstract = {La mayoría de las escuelas no están segregadas, no hay escuelas de niñas y escuelas de niños, pero todavía hay mucho trabajo que hacer hasta llegar a la escuela coeducativa. Ha habido cambios muy importantes a nivel legar, pero todavía no tienen tanta incidencia a nivel social y del comportamiento de hombres y mujeres. La realidad es más compleja. Todavía hoy la formación inicial de las facultades de ciencias de la educación correspondientes a cualquier etapa educativa no incluye la coeducación como eje transversal de la acción educativa para que poco a poco se vaya cambiando la carga androcéntrica de la cultura escolar. La manera de tratar a los niños y niñas se difiere desde su nacimiento, lo que hace que se construyan en seguida experiencias y vivencias diferentes. La diferencia sexual es una característica que impregna la relación del ser humano con la realidad y que, por tanto, afecta a la relación de cada persona con lo que aprende. Los estudios que se han hecho para observar y medir el comportamiento de la maestras y los maestros a la hora de hablar, de jugar, es decir, de interaccionar con las criaturas, muestra que normalmente no se trata igual a las niñas y a los niños, pero eso no quiere decir que el trato sea discriminatorio. Lo que es discriminatorio es establecer una relación con las niñas que dé a entender que los juguetes y el mundo de los niños tiene más valor y tiene que ir por delante de los juguetes y el mundo de las niñas. Es evidente que la escuela infantil no puede neutralizar todas las pautas sexistas que impregnan los comportamientos sociales, familiares y divulgados por los medios de comunicación. Lo que se denomina estereotipos de género, es decir, la construcción de una manera estereotipada de ser niño o de ser niña, se trasmite, se consolida y se recontextualiza en la escuela, en todas las etapas del sistema educativo. La escuela, a todos los niveles, es una institución fundamental para facilitar modelos de comportamiento y referencia que no sean sexistas a las niñas y niños. Como cualquier intervención educativa trasmite unas creencias que pueden ser sexistas o no, es importante realizar pequeñas observaciones de las acciones que hacen las maestras y de las consecuencias que éstas tienen en las criaturas. Para ello se pueden utilizar técnicas como la práctica reflexiva o aportaciones de la búsqueda-acción, que a pequeña escala permite recoger algunos datos que son lo bastante significativos como para introducir correcciones en las clases.}, booktitle = {Aula de infantil. 2007, n.38, julio-agosto ; p. 35-39}, keywords = {diferencia de sexo}, keywords = {discriminación sexual}, keywords = {educación}, keywords = {sexismo}, keywords = {coeducación}, keywords = {observación}, keywords = {intervención}, title = {¿Qué quiere decir coeducar en la escuela?}, author = {Solsona Pairó, Núria}, }